Física Selectividad Ejercicios Resueltos: guía 2026
Por Javier Revuelta
Respuesta rápida: Para usar ejercicios de física de selectividad resueltos de forma eficaz, hay que intentarlos primero sin mirar la solución, identificar exactamente en qué paso te atascas, y solo después comparar tu desarrollo con la respuesta correcta. El procedimiento que funciona en cualquier problema es: identificar las magnitudes dadas, identificar la incógnita, elegir las leyes físicas aplicables y desarrollar de forma algebraica antes de sustituir números. Los bloques que caen siempre son mecánica, electromagnetismo y óptica.
El problema: entender la teoría no es lo mismo que resolver el problema
Te sabes las fórmulas. Entiendes la teoría de campo eléctrico, sabes qué es la inducción electromagnética, has visto cómo se deriva la ecuación del movimiento. Y aun así, cuando te pones delante de un problema nuevo, no sabes por dónde empezar.
Esto no es un fallo tuyo. Es que entender un concepto y saber aplicarlo para resolver un problema que no has visto antes son dos habilidades distintas, y la física las exige las dos a la vez. El examen no te va a pedir que expliques la segunda ley de Newton. Te va a dar un enunciado con datos concretos y te va a pedir que llegues a un número, con desarrollo incluido.
La forma de entrenar esto no es leer más teoría. Es resolver problemas tú mismo, sin la solución delante, las veces que haga falta hasta que el procedimiento se vuelva automático.
Qué tipo de problemas caen siempre en selectividad de Física
Si revisas los exámenes de los últimos años de tu comunidad, vas a ver que el examen se reparte casi siempre entre tres bloques:
- Mecánica. Cinemática y dinámica (movimiento, fuerzas, leyes de Newton) y problemas de energía y trabajo. Un enunciado típico: un bloque que se desliza por un plano con rozamiento, o un proyectil lanzado con cierta velocidad y ángulo, pidiendo alcance o altura máxima.
- Campo eléctrico y campo magnético. Fuerza entre cargas, campo creado por una carga puntual, fuerza sobre una carga en movimiento dentro de un campo magnético. Un enunciado típico: calcular la fuerza o el campo en un punto a partir de una o varias cargas, o el radio de la trayectoria circular de una partícula cargada en un campo magnético.
- Óptica geométrica. Lentes y espejos, formación de imágenes, índice de refracción. Un enunciado típico: a partir de la distancia focal y la posición de un objeto, calcular dónde se forma la imagen y si es real o virtual.
Estos tres bloques no agotan el temario —ondas, física moderna y otros apartados también pueden entrar—, pero son los que de forma más constante aparecen año tras año, y los que conviene tener mejor entrenados si el tiempo de repaso es limitado.
Cómo usar ejercicios resueltos para estudiar de verdad
Un ejercicio resuelto es una herramienta de comprobación, no un texto para leer de principio a fin. El orden en el que lo uses cambia completamente lo que aprendes de él.
Primero, resuélvelo tú solo. Tapa la solución. Lee el enunciado, identifica los datos y la incógnita, e intenta plantear el problema con tus propios medios, aunque no llegues al final. Si te atascas, anota exactamente en qué paso fue.
Segundo, compara tu desarrollo paso a paso con la solución. No te fijes solo en si el resultado numérico coincide. Mira en qué línea concreta tu razonamiento se separó del correcto: ¿elegiste mal la ley física? ¿Planteaste bien la ecuación pero fallaste en el álgebra? ¿Confundiste unidades?
Tercero, repite un problema parecido (no el mismo) unos días después. Si resuelves mejor que la primera vez, el procedimiento se está consolidando. Si te atascas otra vez en el mismo punto, ahí está tu hueco real, y es lo que tienes que repasar con más atención.
Chi, Feltovich y Glaser (1981), en un estudio clásico sobre cómo resuelven problemas de física los expertos frente a los novatos, encontraron una diferencia muy concreta: los novatos clasifican los problemas por su apariencia superficial (un plano inclinado, una polea), mientras que los expertos los clasifican por el principio físico subyacente (conservación de la energía, segunda ley de Newton). Practicar identificando primero qué ley aplica, antes de fijarte en si el dibujo se parece a otro que ya has visto, es exactamente lo que entrena esa forma de pensar más experta.
El procedimiento para plantear cualquier problema de física
Este esquema funciona para prácticamente cualquier problema, sea de mecánica, electromagnetismo u óptica:
- Identifica las magnitudes que te da el enunciado, con sus unidades. Subráyalas si hace falta. Muchos errores empiezan por pasar por alto un dato o confundir sus unidades.
- Identifica exactamente qué te pregunta. No "resuelve el problema", sino la magnitud concreta: ¿velocidad final? ¿campo en un punto? ¿posición de la imagen? Tenerlo claro desde el principio evita perder tiempo calculando cosas que no te piden.
- Elige las leyes o principios que relacionan los datos con la incógnita. Aquí es donde se nota si has entendido la teoría o solo te la has aprendido de memoria.
- Desarrolla el problema de forma algebraica, con símbolos, antes de sustituir ningún número. Despeja la incógnita en función de las variables conocidas, simplifica la expresión, y solo entonces sustituye los valores.
Este último paso es el que más gente se salta, y es uno de los que más nota cuesta. George Pólya, en su obra clásica sobre resolución de problemas (1945), ya planteaba esta misma secuencia —entender el problema, idear un plan, ejecutarlo, revisar el resultado— como el esquema general para resolver cualquier problema matemático o físico no trivial. Sustituir los números desde el principio rompe ese orden: arrastras decimales y unidades por todo el desarrollo, y un error de cálculo en el paso 2 contamina el resto del problema sin que lo notes hasta el final.
Genera tus propios ejercicios de física con IA
Los problemas de exámenes anteriores tienen un límite: son finitos, y al repasarlos varias veces terminas reconociendo el enunciado en vez de resolviendo el problema de verdad.
Con EstudIA puedes subir tus apuntes de un bloque —mecánica, campo eléctrico, óptica— y generar problemas nuevos del mismo tipo y nivel que los de tu examen, para seguir practicando sin memorizar enunciados concretos. Físicamente, la base de casi todos estos problemas son matemáticas: derivadas, sistemas de ecuaciones, trigonometría. Si esa parte se te atasca más que la física en sí, en exámenes de matemáticas de selectividad resueltos tienes la misma lógica de práctica aplicada al bloque de álgebra y análisis que sostiene buena parte de los problemas de física.
Puedes practica con ejercicios de física generados con IA a partir de tu propio temario, y si necesitas reforzar la base de cálculo, el generador de matemáticas sigue el mismo planteamiento. Si tu prueba es en Madrid o Andalucía, los generadores de EvAU de Madrid y de PAU/EBAU de Andalucía ya tienen en cuenta el formato de tu comunidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de problemas caen siempre en el examen de Física de selectividad?
Mecánica (cinemática, dinámica, energía y trabajo), campo eléctrico y campo magnético, y óptica geométrica son los tres bloques que se repiten con más frecuencia en los exámenes de los últimos años en la mayoría de comunidades autónomas. El peso exacto varía según el año y la comunidad, pero estos bloques casi siempre suman la mayor parte de los problemas del examen.
¿Sirve de algo solo leer las soluciones de ejercicios de física resueltos?
Sirve para entender el procedimiento, pero no sustituye a resolver el problema tú mismo. Leer una solución hace que el desarrollo parezca obvio a posteriori, pero esa sensación de claridad no significa que pudieras plantearlo desde cero sin ayuda. Lo eficaz es intentar el ejercicio primero, identificar exactamente en qué paso te atascas, y solo después comparar con la solución para revisar ese paso concreto.
¿Cuál es el procedimiento correcto para plantear un problema de física?
Primero identificar qué magnitudes te da el enunciado y con qué unidades. Segundo, identificar exactamente qué te pregunta, la incógnita. Tercero, elegir qué leyes o principios físicos relacionan esas magnitudes con la incógnita. Cuarto, desarrollar la solución de forma algebraica, dejando las fórmulas en función de las variables, y solo al final sustituir los valores numéricos. Sustituir demasiado pronto suele ser la causa de muchos errores de cálculo evitables.
¿Hay que sustituir los valores numéricos desde el principio del problema?
No, y hacerlo es uno de los errores más comunes. Sustituir los números antes de simplificar la expresión algebraica multiplica las posibilidades de arrastrar un error de cálculo durante todo el problema. Trabajando primero con símbolos y sustituyendo solo al final, es más fácil detectar errores por las unidades del resultado y revisar el desarrollo si algo no tiene sentido.
El procedimiento importa más que la cantidad de problemas
No se trata de hacer cien problemas de física antes de junio. Se trata de tener un procedimiento claro, aplicarlo de forma consistente, y revisar exactamente dónde se rompe cuando te atascas.
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8 min lecturaSobre el autor

Javier Revuelta
Fundador de EstudIA
Estudiante de Ingeniería Informática e Inteligencia Artificial, lleva emprendiendo desde los 15 años. Fundó EstudIA para resolver un problema que vivió en primera persona: convertir horas de preparación de exámenes en minutos sin sacrificar la profundidad del aprendizaje. Combina su formación técnica en IA con una obsesión por entender cómo aprenden las personas de verdad.
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