Química Selectividad Ejercicios Resueltos: guía 2026
Por Javier Revuelta
Respuesta rápida: Para aprobar bien el examen de química de selectividad hay que automatizar un procedimiento, no memorizar fórmulas sueltas: ajustar la ecuación, convertir todo a moles, identificar el reactivo limitante si lo hay, y solo entonces calcular lo que pide el enunciado. Los bloques que caen siempre son estequiometría, equilibrio químico, ácido-base y redox. El error más extendido es aplicar una fórmula memorizada sin haber identificado antes qué tipo de problema es realmente.
El problema: cada ejercicio parece distinto aunque se resuelva igual
Llevas semanas viendo problemas de estequiometría y aun así, cuando te cambian el enunciado —ahora te dan gramos en vez de litros, ahora hay dos reactivos en vez de uno—, sientes que empiezas de cero otra vez.
No es que no sepas química. Es que un problema de estequiometría te obliga a moverte entre tres niveles a la vez: lo que dice el enunciado en palabras, la ecuación química que lo representa, y lo que de verdad está pasando con las moléculas. Si no tienes un procedimiento fijo para pasar de uno a otro, cada variación del enunciado parece un problema nuevo, cuando en realidad es el mismo de siempre con otro disfraz.
La química de selectividad se aprueba automatizando ese procedimiento hasta que deja de requerir pensar desde cero cada vez.
Los bloques que caen siempre en el examen de Química de selectividad
Revisando los exámenes de los últimos años de tu comunidad vas a ver un patrón consistente. Estos cuatro bloques concentran la mayoría de los problemas numéricos:
- Estequiometría. Cálculos con moles, masas, volúmenes de gas y reactivo limitante. Suele ser el bloque con más preguntas y el que más arrastra errores de las primeras líneas.
- Equilibrio químico. Constante de equilibrio, principio de Le Chatelier, cómo se desplaza el equilibrio al cambiar concentración, presión o temperatura.
- Ácido-base. Cálculo de pH, disoluciones de ácidos y bases fuertes y débiles, disoluciones reguladoras. Es de los bloques donde más se confunden conceptos parecidos (concentración inicial vs. en el equilibrio).
- Reacciones redox. Ajuste de ecuaciones por el método del ion-electrón, pilas galvánicas, electrólisis.
El peso de cada bloque varía algo según comunidad y año, pero estos cuatro suelen sumar la mayor parte del examen. Si el tiempo de repaso es limitado, son el punto de partida más razonable.
El procedimiento para equilibrar reacciones y calcular masas molares
Este esquema funciona para prácticamente cualquier problema de estequiometría:
- Escribe y ajusta la ecuación química. Comprueba que el número de átomos de cada elemento coincide en reactivos y productos. Un ajuste mal hecho arrastra error a todo el resto del problema, así que conviene revisarlo antes de seguir.
- Convierte todos los datos a moles. Si te dan gramos, usa la masa molar (suma de las masas atómicas de la fórmula) para pasar a moles. Si te dan volumen de gas en condiciones normales, usa el volumen molar. Si te dan concentración y volumen de disolución, multiplica ambos.
- Si hay dos reactivos, identifica el limitante. Compara la proporción de moles que tienes con la proporción que exige la ecuación ajustada. El reactivo que "sobra" en proporción no determina cuánto producto se forma — el limitante sí.
- Calcula lo que te pide a partir del reactivo limitante. No del que sobra. Este es el paso donde más se pierde nota: hacer bien los tres pasos anteriores y luego calcular el resultado a partir del reactivo equivocado.
Johnstone (1991), en su trabajo clásico sobre por qué la química resulta difícil de aprender, identificó precisamente esta dificultad: los estudiantes tienen que manejar a la vez el nivel macroscópico (lo que se observa), el nivel simbólico (la ecuación) y el nivel submicroscópico (átomos y moléculas), y cambiar de uno a otro sin un procedimiento claro es lo que genera la sensación de que "cada problema es distinto". Fijar siempre el mismo orden de pasos reduce esa carga: dejas de tener que decidir cómo abordar el problema cada vez, y te concentras solo en los números concretos de ese enunciado.
Errores más comunes en el equilibrio ácido-base
- Confundir concentración inicial con concentración en el equilibrio. Sobre todo en ácidos y bases débiles, donde no todo el ácido se disocia. Tratarlo como si fuera fuerte —disociación total— da un resultado de pH incorrecto.
- Aplicar la fórmula directa de pH a un ácido o base débil. Antes hay que pasar por la constante de disociación (Ka o Kb) para saber qué proporción se disocia realmente.
- Olvidar la autoionización del agua en disoluciones muy diluidas. En concentraciones extremadamente bajas, el agua también aporta H+ y OH-, y despreciarla da un resultado erróneo.
- No comprobar si el resultado tiene sentido. Un pH negativo o mayor de 14 en una disolución acuosa normal es una señal clara de que algo se rompió antes en el desarrollo.
- Mezclar los conceptos de disolución reguladora con los de una disolución ácida simple. Son procedimientos distintos, y aplicar el de una al problema de la otra es de los fallos más frecuentes en este bloque.
Practicar varios ejercicios de este tipo seguidos, identificando primero si el ácido o la base es fuerte o débil antes de elegir la fórmula, es lo que termina convirtiendo este bloque en uno de los más rentables del examen en vez de uno de los más temidos.
Practica con tus propios ejercicios de química
Resolver los mismos problemas de siempre tiene un límite: terminas reconociendo el enunciado en vez de aplicando el procedimiento de verdad. Para seguir entrenando el automatismo necesitas problemas nuevos, del mismo nivel que los de tu examen.
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Si la química se te atasca por el lado del cálculo, no de los conceptos, el problema suele ser el mismo que en física: falta de un procedimiento fijo antes de sustituir números. Y si lo que necesitas es reforzar otra asignatura con mucho contenido que memorizar, en cómo estudiar biología para selectividad explicamos la misma lógica de priorizar bloques aplicada a otra materia.
Puedes practica con ejercicios de química generados con IA a partir de tu propio temario, junto con el resto de asignaturas del hub, como Biología.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de ejercicios caen siempre en el examen de Química de selectividad?
Estequiometría (cálculos con moles, masas y reactivo limitante), equilibrio químico, ácido-base (pH, disoluciones reguladoras) y reacciones redox son los cuatro bloques que se repiten con más frecuencia en los exámenes de los últimos años, en la mayoría de comunidades autónomas. El peso exacto varía por comunidad y convocatoria, pero estos bloques casi siempre concentran la mayor parte de los problemas numéricos del examen.
¿Por qué cuesta tanto automatizar los problemas de estequiometría?
Porque un problema de estequiometría te obliga a moverte entre tres niveles distintos a la vez: el enunciado en palabras, la ecuación química simbólica y el significado real de esas moléculas reaccionando. Cambiar entre esos tres niveles sin un procedimiento fijo es lo que hace que el mismo tipo de problema parezca distinto cada vez, aunque en el fondo se resuelva siempre igual.
¿Cuál es el procedimiento para resolver un problema de estequiometría?
Primero, escribe y ajusta la ecuación química. Segundo, convierte todos los datos del enunciado a moles, sea cual sea la unidad de partida (gramos, litros, concentración). Tercero, si hay dos reactivos, comprueba cuál es el limitante usando la proporción de la ecuación ajustada. Cuarto, calcula lo que te pide a partir de los moles del reactivo limitante, no del que sobra. Seguir siempre este mismo orden evita la mayoría de errores de planteamiento.
¿Cuáles son los errores más comunes en los problemas de ácido-base?
Confundir concentración inicial con concentración en el equilibrio, olvidar que el agua también aporta H+ y OH- en disoluciones muy diluidas, y aplicar la fórmula del pH a un ácido o base débil como si fuera fuerte sin pasar antes por la constante de equilibrio. La mayoría de estos errores se evitan identificando primero si el ácido o la base es fuerte o débil, antes de elegir qué fórmula aplicar.
El procedimiento es lo que se queda, no el ejercicio concreto
Cuando termines un ejercicio de química, lo que tienes que llevarte no es "ya sé hacer este problema". Es "ya sé qué pasos seguir cuando vea uno de este tipo, sea cual sea el enunciado".
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9 min lecturaSobre el autor

Javier Revuelta
Fundador de EstudIA
Estudiante de Ingeniería Informática e Inteligencia Artificial, lleva emprendiendo desde los 15 años. Fundó EstudIA para resolver un problema que vivió en primera persona: convertir horas de preparación de exámenes en minutos sin sacrificar la profundidad del aprendizaje. Combina su formación técnica en IA con una obsesión por entender cómo aprenden las personas de verdad.
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